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Pek'Kin · Corporativa Sak Ha' · Riesgo

Costa Elena: cuando el lujo
aprende a escuchar.

Empresa Pellas Development Group

País Costa Rica · Guanacaste

Período 2024–2025

Un boom en el paraíso, con una falla debajo.

Guanacaste vive un boom de real estate de súper-lujo impulsado por compradores internacionales, principalmente norteamericanos. El crecimiento es acelerado, pero el entorno es sensible: la región arrastra tensiones históricas por estrés hídrico y escasez de agua en comunidades locales.

En ese contexto opera Costa Elena, un desarrollo maestro de más de 1,200 hectáreas con residencias de firmas exclusivas y lotes premium. Al planificar sus nuevas fases de venta, el grupo se encontró con un ecosistema mediático y social en alerta máxima frente a la gentrificación y el impacto ambiental de los megaproyectos.

Dos frentes, un solo problema narrativo.

El problema tenía dos frentes simultáneos.

Por un lado, la reputación: en un país cuya marca nación descansa en el ecoturismo y la conservación, ser percibido como una amenaza hídrica o ambiental puede activar bloqueos legales, paralizar permisos y destruir credibilidad en semanas.

Por el otro, el negocio: el comprador internacional de alto patrimonio ya no tolera controversias en el destino donde invierte. Cualquier conflicto social en torno al proyecto se traduce directamente en pérdida de confianza y caída en el ritmo de ventas.

El reto era transicionar la narrativa, de la opulencia y el aislamiento, hacia un mensaje que demostrara que Costa Elena era un motor de desarrollo para su entorno, no una amenaza.

Tres decisiones que cambiaron la historia.

Pellas Development Group apostó por una estrategia de storydoing transparente con tres decisiones clave.

Primero, la infraestructura antes del marketing. Antes de publicitar los acabados de las nuevas residencias, comunicó las inversiones conjuntas en redes de agua potable, educación y empleo técnico en comunidades vecinas como El Jobo. El mensaje fue directo: el éxito de Costa Elena es el éxito de su entorno.

Segundo, una reserva natural redesignada. Una porción significativa del terreno se convirtió en reserva natural privada autogestionada. El proyecto dejó de vender lotes frente al mar para vender custodia activa de un ecosistema vivo.

Tercero, inmersión en lugar de pitch. Los comunicados tradicionales fueron reemplazados por recorridos de inmersión para inversionistas y prensa especializada, conducidos por ingenieros ambientales, biólogos locales y líderes comunitarios, no por agentes de ventas.

"El proyecto dejó de vender lotes frente al mar para vender custodia activa de un ecosistema vivo."

Por qué funcionó y dónde estuvo a punto de no hacerlo.

La comunicación funcionó porque no fue greenwashing. Al anteponer soluciones reales a la pauta comercial, el proyecto desactivó el conflicto social antes de que naciera. Costa Elena dejó de posicionarse como un invasor en la selva para convertirse en un escudo de conservación que protege el territorio de la deforestación y la caza ilegal.

El principal punto de fricción fue interno. El equipo comercial, acostumbrado a los códigos del lujo opulento, resistió la transición hacia un lenguaje de integración comunitaria. Fue necesario rediseñar manuales de ventas y realizar talleres de comunicación interna, lo que retrasó el arranque de la campaña exterior algunas semanas.

El caso confirma una tendencia que se vuelve irreversible en América Latina: la viabilidad de un proyecto de real estate de lujo está directamente ligada a su licencia social para operar. Las organizaciones que lo entienden a tiempo convierten el riesgo en diferenciador. Las que no, lo aprenden de la manera difícil.

Lo que mostraron los números.

Las nuevas fases registraron ritmos de venta sobresalientes en el mercado norteamericano y regional, atrayendo un perfil de comprador que prioriza el lujo regenerativo e incrementando la plusvalía por metro cuadrado del desarrollo.

El proyecto logró mitigar riesgos de crisis mediáticas y establecer relaciones de largo plazo con cooperativas de agua locales y municipalidades.

El caso se consolidó como modelo de referencia en foros internacionales de desarrollo inmobiliario responsable, posicionando a Costa Elena como el ejemplo centroamericano de cómo el real estate de súper-lujo puede coexistir con comunidades rurales y ecosistemas frágiles.

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Costa Elena: el documental completo

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